Tomando en cuenta el limitado acceso a la información del mercado de valores y la falta de conocimiento sobre las plataformas en las que se registran las operaciones y procedimientos, es fundamental el análisis y recopilación de data actualizada para conocer el entorno financiero y tomar decisiones en un contexto socioeconómico inestable y precario.

¿Cuántos intermediarios de valores hay en el mercado?

Según la información suministrada por la Superintendencia Nacional de Valores (Sunaval), actualmente se encuentran operativas 51 casas de bolsa y sociedades de corretaje, estas se encargan de ejercer la labor de intermediación dentro del mercado de valores, lo cual representa un aumento significativo del número de intermediarios autorizados desde la crisis del mercado de valores del 2010. Para la fecha se intervino al 32% (de 112 empresas bursátiles) de las casas de bolsa y sociedades por irregularidades operativas o administrativas y 25 de ellas fueron liquidadas, según el Banco Central de Venezuela (BCV). 

¿Qué nos indica esta información?

A raíz de las liquidaciones, se generó un incremento en el interés por los productos financieros como mecanismo de ahorro e inversión. Asimismo se incrementó el número de empresas que buscan financiamiento tomando en cuenta la situación del sistema bancario, lo que crea un espacio más dinámico para las actividades relativas a la intermediación bursátil.

Es decir,  en 2019 comienza un auge para el mercado de valores ya que este representó una alternativa viable para clientes y usuarios que lo desconocían o que tenían poca participación y percibían poca rentabilidad en las tasas de interés bancarias, un escenario en el que el deterioro de un sector representa el repunte de otro.

¿Cuántas autorizaciones de ofertas públicas se han emitido?

Sin embargo durante el 2020, pese a la pandemia, cuarentena y restricciones en todos los sectores, se autorizaron 112 ofertas públicas, representando un incremento del 44%; presumiendo que este comportamiento se debe a la necesidad imperativa de obtener fondos en una etapa de paralización productiva, a la incertidumbre económica de los venezolanos que vio al mercado de valores como un mecanismo de resguardo de poder adquisitivo y al conjunto de subsidios entregados por el gobierno venezolano; ya para el primer mes del 2021 se autorizaron 5 ofertas públicas, de acuerdo a los últimos consolidados del organismo regulador. 

¿Cuáles son los sectores económicos que abarcan las empresas del mercado de valores?

En términos de emisores en el mercado, la data señala que desde el 2019, 64 sociedades mercantiles han sido autorizadas para emitir valores objeto de oferta pública; del total, un 36% está representado en el sector industrial, 20% el sector agroindustrial, 14% sector comercial, con 5% cada uno, se encuentran los sectores transporte, financiero e inmobiliario y en menor proporción el resto.

Dicha información revela que solamente tres sectores representan el 70% del mercado, lo que denota poca variedad entre las opciones de empresas que tienen los inversionistas y la preexistencia de condiciones legales y burocráticas que limitan la entrada a compañías con objetos sociales diferentes, que abarquen otros sectores de la actividad económica y nuevos modelos de negocio. 

Tomando esto como premisa, se compara el mercado venezolano con el mercado de valores de Colombia, quien cuenta con 176 emisores que abarcan una mayor variedad sectorial y pueden adaptarse al perfil de cualquier inversionista, aparte de ofrecer productos financieros variados que permiten volúmenes negociados más altos.

Con base a lo expuesto, es necesario resaltar que con la inclusión de nuevas sociedades mercantiles, proyectos de promoción y pequeñas y medianas empresas (PyMEs), la proyección más acertada va dirigida hacia un mercado con mayor dinamismo, con más interés y capacidad de negociar, una nueva potencial cartera de clientes que puede, con los incentivos y la información adecuada, aumentar los volúmenes de transacción y la percepción elitista de los títulos valores; es decir, democratizar en mayor grado los fondos, lo que se traduce en un mercado de valores más sano que tenga efectos positivos en otros sectores.

Una de estas iniciativas ha sido la Bolsa Descentralizada de Valores de Venezuela, la cual, según su vicepresidente, José Ignacio Guarino, funciona como un mercado «híbrido» ya que promueve el uso de tecnologías financieras descentralizadas, pero también regulado de la misma manera que la Bolsa de Valores de Caracas y las casas de bolsa autorizadas. Con esto se busca ampliar y abrir el mercado, tomando en cuenta que nunca ha habido una bolsa de derivados en Venezuela y estos productos son más líquidos.

Asimismo, la inclusión de tecnología bajo modelo P2P ofrece una opción sin intermediarios entre el oferente y el comprador, cada inversionista funcionaría como su propia caja de valores, asumiendo directamente la custodia digital de sus valores, en un sistema auditable y blindado desde un punto de vista de encriptación, logrando que los procesos de liquidación sean inmediatos, es decir T+0, haciendo más atractivo el mercado, donde el tiempo es fundamental para la toma de decisiones.